|
Nuestra concepción tradicional de liderazgo nos ha llevado a focalizarnos mucho en el resultado, moviéndonos a hacer los ajustes en el proceso que sean necesarios para alcanzar nuestro objetivo y así acomodarnos a las variaciones de las circunstancias. No obstante, es atendiendo al proceso que logramos aprender y tomar nueva información del medio exigiéndonos a la vez ser flexibles en nuestro derrotero y en la expectativa de nuestro resultados. Hoy en día las cosas son tan cambiantes que no sólo nos lleva a replantearnos el proceso sino muchas veces es sabio replantearnos el resultado deseado.Silvia Ramirez de López
|