Ser presentados por personal altamente calificado.
Adecuarse
a las necesidades de su empresa en cuanto a intensidad y
horario.
Ajustar
el contenido a las características de su negocio y al perfil
de los participantes.
Tener
una metodología participativa a través de ejercicios, análisis
de casos, dinámicas, simulaciones y juegos de roles.
Hacer
seguimiento al proceso de aprendizaje e interactuar activamente
con cada participante.
Emplear
ayudas audiovisuales tales como presentaciones por computador,
acetatos, carteleras y videos.
Entregar
material de apoyo que contiene resúmenes, cuestionarios
de autoevaluación, guías de reflexión, ejercicios, lecturas
y bibliografía sugeridas.